You are here

La Explosión Cámbrica, todavía explosiva

David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

20 agosto 2009 — Dos nuevos artículos acerca de los fósiles del Cámbrico y del Precámbrico no consiguieron ayudar a suavizar el golpe de la explosión del Cámbrico — la repentina aparición de todos los planes corporales de los animales en un abrir y cerrar de ojos geológico.

Esencialmente, replantean el problema que atormentaba a Darwin, que expresó su esperanza de que descubrimientos de fósiles rellenarían los vacíos en los que faltaban las necesarias formas de transición.

Simplicidad Ediacarana

En PNAS1, tres investigadores de Virginia anunciaron los resultados de su estudio de los misteriosos organismos Ediacaranos que (según la datación evolucionista) vivieron antes de la explosión cámbrica, hace 575-542 millones de años. Descubrieron que estos organismos con toda probabilidad podían alimentarse mediante ósmosis. Se había creído que la elevada relación de superficie a volumen necesaria para la osmotropía (la absorción directa del carbono orgánico disuelto) presentaba barreras fisiológicas para los organismos de este tamaño, pero encontraron que unas adaptaciones permitían a los ediacaranos superar estas barreras. En combinación con el hecho de que carecían de aberturas laterales, esto resalta la percepción de los organismos ediacaranos como colonias de células relativamente simples, sin ningunas estructuras internas que pudieran sugerir que representaban formas de transición que condujesen a los animales complejos que aparecieron de forma explosiva en escena en el Cámbrico Inferior. Science Daily comunicaba estos resultados el 21 de agosto.

Todos los fílums, presentes en la explosión

En contra de las esperanzas de Darwin, los descubrimientos fósiles posteriores han agravado el «abominable misterio» (en palabras de Darwin) de la explosión Cámbrica.

El documental Darwin's Dilemma expone el problema y su desarrollo a lo largo de finales del siglo XIX, del siglo XX y su estado actual, con los descubrimientos en el Esquisto de Burgess en Canadá, y Chengjian en China, así como de la fauna Ediacarana.

Desmond Collins, un conservador retirado de paleontología invertebrada y director de paleología en el Museo Real de Ontario, pasó 12 temporadas entre 1983 y 2000 investigando el famoso Esquisto de Burgess. Esta rica capa fosilífera en las Rocosas canadienses contiene uno de los más ricos acervos de fósiles del Cámbrico Medio del mundo. Escribiendo para Nature,2 Collins narraba la historia de exploración del Esquisto de Burgess por R. G. McConnell y Charles Doolittle Walcott a finales de la década de 1880 y hasta principios de la década de 1900, centrándose en la dificultad de clasificar la «vida maravillosa» que encontraron allí. Walcott y otros intentaron forzar los fósiles en los fílums conocidos en aquel tiempo. Otros criticaron esta manera de abordar esta cuestión, pero el pensamiento actual pone a la mayor parte de ellos en grupos conocidos. «Hay algunas clases extintas, como los dinocáridos», decía Collins, «pero muy pocos fílums extintos». Luego combinaba los fósiles de Burgess con los descubrimientos chinos en Chengjiang y otros procedentes de Groenlandia en una categórica declaración:

«Junto con los animales del Esquisto Burges, demuestran que prácticamente todos los grupos animales existentes en la actualidad estaban presentes en los mares del Cámbrico»

La biota de Chengjian, dice, incluye

«nuevos cordados, el grupo que incluye a los seres humanos»

Collins se refiere brevemente a «La conexión Darwin». Pero no se muestra muy favorable al Darwinismo. Aparentemente, mucho del ímpetu para la búsqueda de Walcott en el Esquisto de Burgess lo originó el Centenario de Darwin en 1909:

Walcott visitó por primera vez Mount Stephen en 1907 —el año en que fue desigado secretario del Instituto Smithsoniano en Washington D.C.— para estudiar la estratigrafía del Cámbrico en aquella región. Dos años después, el centenario de Darwin parece haber proporcionado el estimulo de serendipia para su descubrimiento del Esquisto de Burgess. Walcott recibió un doctorado honorario en la Universidad de Cambridge, Reino Unido, en junio, como parte de las celebraciones de 1909.

Por lo que parece, la celebración del Esquisto de Burgess como posible ayuda para el darwinismo fue prematura. Collins no dice nada más acerca de Darwin. Aunque los fósiles del Esquisto de Burgess resultaron ser fascinantes, ninguno de ellos proporcionó las formas de transición necesarias para explicar la repentina aparición de los fílums en la explosión cámbrica —un fenómeno que, como el mismo Darwin admitió, constituía el obstáculo más grave para su teoría.

Referencias : 
  1. Laflamme, Xiao y Kowalewski, «Osmotrophy in modular Ediacara organisms»,Proceedings of the National Academy of Sciences USA, Publicado en línea el 17 de agosto de 2009, doi: 10.1073/pnas.0904836106.
  2. Desmond Collins, «Misadventures in the Burgess Shale», Nature 460, 952-953 (20 de agosto de 2009) | doi:10.1038/460952a.
Publicación Original: 

Creation Evolution Headlines - Cambrian Explosion Still Explosive - 08/20/2009

Agradecimientos: 

Theme by Danetsoft and Danang Probo Sayekti inspired by Maksimer