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Todos los Artículos

  • Las células usan computación en nube

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    La «computación en nube» es la tendencia en desarrollo más reciente en tecnología de la información. Permite que los procesos corran en paralelo en procesadores múltiples en red con más robustez, debido a que otros procesadores pueden dar su apoyo si falla un servidor principal. Los científicos están observando que las células han estado usando esta tecnología desde siempre.

    Science Daily informaba de una investigación de biólogos en España e Israel trabajando con la Universidad Carnegie Mellon. El artículo comenzaba así:

    «Las redes de regulación génica en los núcleos de las células son similares a redes de computación en nube, como Google o Yahoo, informaban hoy los investigadores en la revista en línea Molecular Systems Biology».

  • Los ojos operan un rompecabezas de alta precisión

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    En nuestros globos oculares tenemos dos videocámaras gemelas de 125 megapíxeles cada una. Cada píxel, un bastón o un cono conectado a una neurona, ve sólo un pequeño fragmento de la totalidad de la imagen.

    ¿Cómo se ordenan juntos estos bits, que son como piezas de un rompecabezas?

    Científicos en el Instituto Salk han descubierto que están finamente ajustados para encajar entre sí para una claridad óptima.

    Toda la información visual que llega al cerebro se transmite mediante las células ganglionares de la retina, cada una de las cuales es sensible a una pequeña región de espacio conocida como su campo receptivo. Se cree que cada uno de los más o menos 20 tipos de células ganglionares específicas transmite una imagen visual completa al cerebro, porque los campos receptivos de cada tipo forman una parrilla regular que cubre el espacio visual.

  • Las aves NO evolucionaron a partir de dinosaurios

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    «Los descubrimientos se acumulan a un creciente cuerpo de datos de las últimas dos décadas que plantan cara a algunas de las creencias más ampliamente difundidas acerca de la evolución animal»

    Esta declaración no procede de creacionistas, sino de periodistas científicos que describen investigaciones en la Universidad Estatal de Oregón (OSU) que arrojan nuevas dudas acerca de la idea de que las aves evolucionasen a partir de dinosaurios terópodos. El principal planteamiento: los huesos de sus patas y sus pulmones son demasiado diferentes.

  • La Explosión Cámbrica, todavía explosiva

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    Dos nuevos artículos acerca de los fósiles del Cámbrico y del Precámbrico no consiguieron ayudar a suavizar el golpe de la explosión del Cámbrico — la repentina aparición de todos los planes corporales de los animales en un abrir y cerrar de ojos geológico.

    Esencialmente, replantean el problema que atormentaba a Darwin, que expresó su esperanza de que descubrimientos de fósiles rellenarían los vacíos en los que faltaban las necesarias formas de transición.

    En contra de las esperanzas de Darwin, los descubrimientos fósiles posteriores han agravado el «abominable misterio» (en palabras de Darwin) de la explosión Cámbrica.

  • El ojo del calamar supera al objetivo de Zeiss

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    Un calamar con un nombre científico que significa «vampiro salido del infierno» lleva una lente con unas magníficas especificaciones. Elisabeth Pennisi comunicaba en Science sobre una ponencia dada en una conferencia científica en Arizona acerca del calamar vampiro, cuyas

    «lentes están diseñadas para contemplar detalles, incluso en la práctica oscuridad»

    Los investigadores dedicados al estudio de los ojos de los cefalópodos han encontrado interesantes características ópticas en los ojos de esta especie.

  • El Tiktaalik NO es un eslabón perdido

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    4 diciembre 2008 — ¿No han servido para nada las coloridas reconstrucciones del «pezópodo»? Tres biólogos europeos afirman que el famoso fósil Tiktaalik de Neil Shubin, que se suponía era un pez evolucionando hacia un cuadrúpedo terrestre, y que ha adquirido una posición icónica en los medios de comunicación, no es, después de todo, un eslabón perdido.

    La situación, explicaban Boisvert et al en una carta a Nature,1 es mucho más compleja. Los que gusten de toda la jerga podrán seguir el razonamiento:

    Es difícil decir si esta distribución de rasgos implica que el Tiktaalik es autapomorfo, que el Panderichthys y los tetrápodos son convergentes, o que el Panderichthys está más cerca de los tetrápodos que el Tiktaalik. En cualquier caso, demuestra que la transición pez-tetrápodo fue acompañada de una significativa incongruencia de caracteres en estructuras funcionales importantes.

  • La complejidad biológica sigue causando pasmo

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    Hay mucho más en tu aparato pensante de lo que piensas. Nuevos descubrimientos científicos siguen desvelando nuevos niveles de complejidad y de sistemas de control. Aquí tenemos unos pocos ejemplos:

    Tu organismo tiene códigos que dirigen otros códigos. Los genetistas se sintieron inicialmente desalentados al encontrar sólo entre 20.000 a 30.000 genes en el genoma humano. «Teníamos la expectativa de que algo tan sofisticado, complejo e inteligente como nosotros tendría al menos cien mil genes», afirmaba un genetista citado en Nature News.

    Algo ha sucedido desde entonces, «que restaura la dignidad de la complejidad al genoma humano». Se llama splicing alternativo —o, empalme alternativo. Un gen determinado puede producir múltiples transcripciones de ARN, dependiendo de cómo se ensamblan las piezas. Éstas, a su vez, pueden producir diversas máquinas proteínicas: «Este proceso, llamado splicing alternativo, puede producir moléculas de ARNm y proteínas con unas funciones espectacularmente diferentes, a pesar de ser formadas a partir del mismo gen».

    Resulta que sólo un 6% de los genes humanos producen una transcripción de un segmento lineal de ADN. La mayoría de los demás ensamblan partes de diferentes lugares en el cromosoma. Con empalme alternativo, es posible producir docenas, o cientos o miles de diferentes productos a partir del mismo gen. Esto suscita otra cuestión: ¿qué código está dirigiendo el ensamblaje de estos fragmentos de código de ADN?

  • ¿Qué situación tiene el Diseño Inteligente en el seno de la comunidad científica?

    Jonathan Bartlett, Analista de Sistemas

    En muchas discusiones he oído a los evolucionistas decir cosas como que «el Diseño Inteligente (DI) ha sido refutado por la comunidad científica», o que «los científicos que mantienen el DI no publican en revistas con revisión paritaria». Desafortunadamente, la mayoría de la gente no tiene la capacidad de confirmar o refutar tales declaraciones, y básicamente tienen que aceptarlos o rechazarlos basándose en autoridad o en fe.

    Lo cierto es que las revistas científicas no tienen artículos como «¿Es el DI cierto o no?», o «Enterremos en neodarwinismo». Por ejemplo el mejor artículo contrario al neodarwinismo que jamás he leído es «Sobre las funciones de elementos repetitivos del ADN en el contexto de un sistema genómico-epigenético unificado [On the roles of repetitive DNA elements in the context of a unified genomic-epigenetic system]».1 Cuando uno lee el título y el sumario, parece bastante suave. Sin embargo, si se lee realmente el artículo, alrededor de la mitad del mismo se dedica de forma explícita a derribar la filosofía neodarwinista en la genética.

  • Descubrimiento de un reloj giratorio en bacterias

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    ¿Qué podría ser más mecánico que un reloj mecánico? Un bioquímico ha descubierto uno en el más simple de los organismos: una cianobacteria unicelular. Examinando los tres complejos componentes proteínicos de su reloj circadiano, le parece que ha encontrado el modelo que explica su estructura y función: gira para medir el tiempo y aunque mantiene una buena exactitud, este reloj solo mide 10 mil millonésimas de metro.

    Los científicos ya conocían las piezas del reloj cianobacteriano. Se conocen como KaiA, KaiB y KaiC. Jimin Wang, del Departamento de Biofísica Molecular y de Bioquímica en Yale, publicando en la revista Structure1, ha descubierto una elegante solución para la interacción de sus piezas. Se inspiró en la semejanza de estas piezas con las de la ATP sintasa, una enzima universal que se conoce como motor giratorio. Aunque son estructuralmente diferentes, las proteínas Kai parecen operar como otro motor giratorio —y esta vez el de un reloj.

  • Especulaciones y Experimentos relacionados con las teorías sobre el origen de la vida: crítica

    Duane Gish, Doctor en Bioquímica

    «Los que trabajan en el problema del origen de la vida tienen que hacer a la fuerza unos ladrillos sin mucha paja, lo que explica en buena parte el hecho de que se miren estos estudios con muchas sospechas. Las especulaciones son necesariamente prolíficas, y a menudo disparatadas. Algunos de los intentos de dar cuenta del origen de la vida en la Tierra, a pesar de ser ingeniosos, han tenido mucho de literatura de ficción y poco de las inferencias teóricas de aquella clase que puedan ser confrontadas con evidencia observable de una u otra clase».

    News and Views, Nature, Vol. 216, p. 635 (1967).

  • El primer paso: La Evolución Química

    Nancy Pearcey

    Este libro de Charles Thaxton, Walter Bradley y Roger Olsen es uno de los pocos trabajos creacionistas que han sido publicados por editoriales seculares, concretamente por la prestigiosa publicadora Philosophical Library. Está escrito con un estilo cauto y erudito que lo hace recomendable para la audiencia no creacionista, y es una contribución modélica tocante al estilo que debería presidir el debate Creación/Evolución.

    The Mystery of Life's Origin es un libro claramente dirigido a los lectores académicos y profesionales, aunque con un estilo notablemente lúcido.

    Por cuanto The Mystery of Life's Origin promete ser una contribución enormemente significativa para el debate Creación/Evolución, hemos contactado con su primer autor, Charles Thaxton, y le hemos pedido que recapitule sus temas principales a un nivel de divulgación. Damos la entrevista que le hizo Nancy Pearcey:

  • El origen del primer sistema vivo

    Santiago Escuain, Graduado en Ingeniería Técnica en Procesos Químicos

    La base química del código genético fue determinada por los premios Nóbel Watson y Crick a comienzos de la década de los cincuenta.

    La molécula ADN contiene ácidos en secuencia, que forman lo que se llama «codones». Cada «codón» representa una letra del «alfabeto» genético. Este alfabeto dicta una especificación completa en forma de código que contiene la información necesaria para el diseño, construcción, operación y mantenimiento de toda la célula.

    Este código es tan extenso que si se mecanografiara cada secuencia como una letra del alfabeto, se necesitaría toda una biblioteca para que contuviera los libros que se llenarían para describir la célula más sencilla. Se precisaría de muchos miles de volúmenes para poder contener todas las letras de la especificación de los seres humanos.

    Y con todo, se halla todo el código genético en cada célula del cuerpo humano (billones de ellas).

  • El cilio

    Michael Behe, Doctor en Bioquímica

    En muchas estructuras biológicas, las proteínas son simplemente componentes de moléculas moleculares más grandes. Lo mismo que en el caso de un tubo de televisión, cables, tornillos y tuercas que componen un televisor, muchas proteínas forman partes de estructuras que sólo funcionan cuando prácticamente todos los componentes están montados.

    Un buen ejemplo de ello lo tenemos en el cilio. Los cilios son orgánulos de apariencia capilar en las superficies de muchas células animales y vegetales que sirven para mover fluido sobre la superficie de la célula, o para impulsar a «remo» células simples a través de un fluido.

    En los seres humanos, por ejemplo, las células epiteliales que recubren el tracto respiratorio tienen cada una unos 200 cilios que pulsan en sincronía para impulsar la mucosidad hacia la garganta para su eliminación.

  • Entrevista con John Lennox

    John Lennox, Doctor en Ciencias, Doctor en Filosofía

    ¿Proporciona el universo algún tipo de pista respecto a sus orígenes?

    Creo que sí nos da pistas claras de sus orígenes, no es neutral en ese sentido.

    Y como científico, creo que la mayor pista es la que más a menudo se pasa por alto, y es el hecho mismo de que podamos hacer ciencia, porque la ciencia depende de un presupuesto fundamental, y es la presunción de la inteligibilidad racional del universo, y francamente, como científico no veo que el ateísmo ofrezca fundamento alguno para esa presunción esencial de la ciencia, porque, después de todo, lo que el ateísmo argumenta es que el cerebro humano es la mente humana, y por ello es el resultado de un proceso natural, sin mente, no guiado, así que, ¿por qué debería fiarme de lo que un aparato así produzca?

  • El Origen de las Naciones

    Arthur Custance, Doctor en Ciencias de la Educación

    Así, este artículo trata de demostrar:

    (1) que la distribución geográfica de los restos fósiles es de una naturaleza tal que queda explicada de la manera más lógica tratándolos como representantes marginales de una amplia y en parte forzada dispersión de pueblos procedentes de una sola población en crecimiento establecida en un punto más o menos central a todos los mismos, enviando oleadas sucesivas de migraciones, donde cada una de estas oleadas impulsaba a la anterior hacia la periferia;

    (2) que los especímenes más degradados son aquellos representantes de este movimiento general que fue echado a las áreas menos hospitalarias, donde padecieron una degeneración física como consecuencia de las circunstancias en las que se vieron obligados a vivir;

    (3) que la extraordinaria variabilidad física de sus restos resulta de que formaban parte de pequeños grupos humanos aislados y muy consanguíneos; mientras que las semejanzas culturales que vinculan a incluso los más dispersos de entre ellos indican un origen común de todos;

    (4) que lo que es cierto del hombre fósil es igualmente cierto de las sociedades primitivas extintas y presentes;

    (5) que todas estas poblaciones inicialmente dispersadas proceden de un grupo básico —la familia camita de Génesis 10;

    (6) que fueron posteriormente desplazadas por indoeuropeos (esto es, los jafetitas), que sin embargo heredaron o adoptaron su tecnología, sobre la que se desarrollaron, y así consiguieron ventaja en cada área geográfica en la que se extendieron;

    (7) que a lo largo de estos desplazamientos, tanto en tiempos prehistóricos como históricos, nunca hubo seres humanos que no pertenecieran a la familia de Noé y sus descendientes;

    (8) y finalmente, que esta tesis queda fortalecida por la evidencia de la historia, que demuestra que las migraciones siempre han exhibido la tendencia a seguir estas pautas, que han ido frecuentemente acompañadas de ejemplos de degeneración tanto a nivel individual como de tribus enteras, y que generalmente resulta en el establecimiento de una dinámica general de relaciones culturales que son paralelas con las que la arqueología ha revelado en la antigüedad.

  • Convergencia, y el origen del hombre

    Arthur Custance, Doctor en Ciencias de la Educación

    La convergencia es un fenómeno natural que según algunas de las autoridades más prestigiosas se da en todos los seres vivientes, plantas o animales. Es exactamente lo contrario a la divergencia, que en realidad es otro nombre para la evolución.

    Por convergencia se significa la tendencia que se observa en formas vivas no relacionadas filogenéticamente entre sí a responder a similares contingencias de la vida desarrollando estructuras semejantes. Estas «estructuras» incluyen no solo rasgos del esqueleto mismo sino órganos internos, órganos de los sentidos, fluidos corporales e incluso (al menos en las aves) rasgos como llamadas, coloración y hábitos de construcción de nidos.

    Es como si hubiera en la Naturaleza algún mecanismo intrínseco por el que cualquier animal o planta, al hacer frente a un problema que se deba resolver a fin de sobrevivir, pueda desarrollar una estructura, usando esta palabra en el sentido amplio anteriormente indicado, que resuelva el problema de la forma más económica y eficiente.

  • Ciencia y Pseudociencia

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    Karl Popper proporciona el indispensable punto de partida para comprender la diferencia entre ciencia y pseudociencia. Popper pasó sus años de formación en la Viena de principios del siglo veinte, donde la vida intelectual estaba dominada por ideologías basadas en la ciencia, como el marxismo y las escuelas psicoanalíticas de Freud y Adler. Éstas eran ampliamente aceptadas como ramas legítimas de la ciencia natural, y atraían un gran cortejo de seguidores de entre los intelectuales, porque parecían tener un poder explicativo tan enorme.

    Popper se dio cuenta de que una teoría que parece explicarlo todo en realidad no explica nada. Si los salarios disminuían era porque los capitalistas estaban explotando a los obreros, como Marx predecía que lo harían, y si los sueldos se elevaban era porque los capitalistas estaban intentando salvar un sistema podrido mediante unos sobornos, que era también lo que el marxismo predecía. Un psicoanalista podría explicar por qué un hombre cometería un asesinato — o, con la misma facilidad, por qué el mismo hombre sacrificaría su propia vida para salvar la de otro. Pero según Popper, una teoría con una capacidad explicativa genuina hace predicciones arriesgadas que excluyen la mayor parte de posibles resultados. El éxito en la predicción es impactante sólo hasta donde el fracaso sea una verdadera posibilidad.

  • La Educación Darwinista

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    El Museo Británico de Historia Natural, situado en un magnífico edificio victoriano en el distrito del Gran Londres de South Kensington, celebró su centenario en 1981 inaugurando una nueva exhibición acerca de la teoría de Darwin. Una de las primeras cosas que se encontraba el visitante al entrar en la exhibición era un cartel que decía lo siguiente:

    «¿Se ha preguntado usted alguna vez por qué hay tantas clases diferentes de seres vivientes? Una idea es que todos los seres vivientes que vemos en la actualidad han EVOLUCIONADO a partir de un antecesor distante mediante un proceso de cambios graduales. ¿Cómo pudo tener lugar la evolución? ¿Cómo pudo una especie cambiar a otra? La exhibición en este local contempla una posible explicación: la explicación primero ideada por Charles Darwin».

    Un cartel que había al lado incluía esta declaración: «Otra explicación es que Dios creó todos los seres vivientes, perfectos e inmutables».

  • La Religión Darwinista

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    El prefacio al panfleto de 1984 titulado Science and Creationism: A View From the National Academy of Sciences [Ciencia y Creacionismo: Una perspectiva desde la Academia Nacional de las Ciencias], firmado por el presidente de la Academia, Frank Press, aseguraba a la nación que es «falso … pensar que la teoría de la evolución represente un conflicto irreconciliable entre religión y ciencia». El doctor Press proseguía: «Una gran cantidad de líderes religiosos aceptan la evolución sobre una base científica sin ceder sus creencias en principios religiosos.»

    Sin embargo, como se expresó en una resolución del Consejo de la Academia Nacional de las Ciencias en 1981, «La religión y la ciencia son ámbitos separados y mutuamente exclusivos del pensamiento humano, cuya presentación en el mismo contexto lleva a malos entendidos tanto de la teoría científica como de la creencia religiosa».

  • Las Reglas de la Ciencia

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    En 1981, la legislatura estatal de Arkansas aprobó una ley que exigía «un trato equilibrado para la ciencia creacionista y la ciencia evolucionista». Los oponentes pusieron una demanda en el tribunal federal local para que esta ley fuese declarada inconstitucional, y se preparó el escenario para una lucha muy desigual.

    La ley de Arkansas era un trabajo de unos activistas poco sofisticados que no tenían idea de cómo conseguir apoyo fuera de su propio estrecho campo fundamentalista. Como resultado, se enfrentaban a una potente coalición de grupos deseosos de defender a la vez la ciencia y la religión liberal en contra de extremistas religiosos. La coalición incluía no sólo a las principales asociaciones de científicos y de educadores, sino también a la Unión Americana de Libertades Civiles y a una impresionante diversidad de personas y organizaciones representando a la Cristiandad y al Judaísmo establecidos.

    La coalición consiguió también los servicios de un equipo de primera clase de abogados donados gratuitamente por una de las más grandes y mejores firmas legales de América. Estos especialistas en litigaciones de «grandes causas» sabían como seleccionar y preparar a los líderes religiosos y científicos para que diesen testimonio experto que establecería la ciencia creacionista como un absurdo indigno de cualquier consideración seria. La ciencia ortodoxa ganó el juicio por un enorme margen.

  • La Evolución Prebiológica

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    Cuando el Tribunal Supremo abolió la ley de Louisiana que exigía un trato equilibrado para la ciencia creacionista, el Juez Antonin Scalia disintió de la decisión porque pensaba que «El pueblo de Louisiana, incluyendo aquellos que son cristianos fundamentalistas, tienen todo el derecho … a que se presente en sus escuelas toda aquella evidencia que pueda haber contra la evolución». Stephen Jay Gould se sintió perplejo de que un jurista de la erudición de Scalia (había tenido cátedras en varias universidades principales) sostuviese la absurda idea de que los fundamentalistas pudiesen tener evidencias científicas contra la evolución. Gould se dedicó a leer la opinión de Scalia buscando una explicación de aquello, y la encontró en varias frases en las que se implicaba que la evolución es una teoría acerca del origen de la vida.

    En un artículo en el que corrige «El malentendido del Juez Scalia», Gould intentó deshacer el entuerto. La evolución, escribió Gould, «no es el estudio del origen último de la vida, como una vía para intentar discernir su sentido más profundo». Incluso los aspectos puramente científicos de la primera aparición de la vida en la tierra pertenecen a otros departamentos de la ciencia, porque «evolución» es simplemente el estudio de cómo la vida cambia una vez está ya en existencia. Debido a que había entendido mal el tema estrictamente limitado de la evolución, Scalia había tropezado en el malentendido de que es posible tener objeciones racionales a las doctrinas de la ciencia evolucionista.

  • La Prueba Molecular

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    Antes de tratar de conseguir alguna respuesta en base de la prueba molecular, sería mejor repasar dónde nos encontramos. ¿Qué sabemos ya, y qué necesitamos saber?

    Vimos en el Capítulo Cinco que es posible clasificar los seres, y que para hacerlo es necesario identificar las similitudes fundamentales llamadas homologías que reflejan una verdadera relación natural.

    Tanto antes como después del triunfo del darwinismo, los clasificadores reconocían que las relaciones descubiertas de este modo no son arbitrarias sino que más bien expresan alguna propiedad genuina del orden natural.

    Los esencialistas que rechazaban la evolución pensaban que los grupos naturales se ajustaban a la pauta de un arquetipo, de una pauta que existía en algún ámbito místico, como la mente de Dios. Los darwinistas descartaron los arquetipos y pusieron en su lugar una creencia en antecesores comunes, en seres materiales que existieron en la tierra en el distante pasado.

  • La Secuencia de los Vertebrados

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    Los darwinistas afirman que los anfibios y los peces modernos descendieron de un pez ancestral; que los reptiles descendieron de un antecesor anfibio; y que las aves y los mamíferos descendieron por separado de antecesores reptiles.

    Finalmente, dicen que los seres humanos y los simios modernos tuvieron un antecesor simio común, del que descendieron los humanos modernos a través de intermedios transicionales que han sido identificados de forma positiva. Según Gould, los fósiles en las transiciones reptil a mamífero y simio a hombre proveen una confirmación decisiva del «hecho de la evolución».

    Antes de pasar a las pruebas, he de imponer una importante condición que de cierto pondrá muy incómodos a los darwinistas. Esta condición es que la evidencia ha de ser valorada con independencia de cualquier suposición acerca de la veracidad de la teoría que se está sometiendo a ensayo.

  • El Hecho de la Evolución

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    Los darwinistas consideran la evolución como un hecho, no como una mera teoría, porque les da una explicación satisfactoria del patrón de relación que vincula a todos los seres vivos —un patrón tan identificado en sus mentes con lo que ellos consideran la causa necesaria del patrón —la descendencia con modificación— que, para ellos, la relación biológica significa relación evolutiva.

    La clasificación biológica es una cuestión tan polémica como la religión o la política, pero se aceptan algunos principios básicos. Los biólogos clasifican animales (y otros organismos) por medio de categorías taxonómicas como familias, órdenes, clases y fílums o tipos. Una clasificación superficial podría agrupar a la ballena, el pingüino y el tiburón en un mismo grupo como criaturas acuáticas, y a las aves, murciélagos y abejas en otro como criaturas voladoras. Pero el diseño corporal básico de las aves, murciélagos y abejas es fundamentalmente diferente, sus sistemas reproductivos son diferentes, e incluso sus alas son similares sólo en el sentido de que son adecuadas para volar. Por tanto, todos los taxónomos están de acuerdo en que el murciélago y la ballena deberían ser agrupados con el caballo y el mono como mamíferos, a pesar de las enormes diferencias en conducta y mecanismos de adaptación. Las abejas están construidas en base de un plan corporal fundamentalmente diferente del de los vertebrados de todo tipo, y pasan a una serie de clasificación totalmente diferente.

  • El Problema de los Fósiles

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    En la actualidad está muy extendida la suposición de que la existencia de restos fósiles de numerosas especies extinguidas implica necesariamente una evolución, y la mayoría de la gente no es sabedora de que los opositores más temibles de Darwin no fueron los clérigos, sino los expertos en los fósiles. A principios del siglo diecinueve, la teoría geológica dominante era el «catastrofismo» propuesto por el gran científico francés Cuvier, el fundador de la paleontología. Cuvier creía que el registro geológico mostraba una pauta de acontecimientos cataclísmicos que involucraban extinciones en masa, y que habían sido seguidos por períodos de creación en los que habían aparecido nuevas formas de vida sin ninguna traza de desarrollo evolutivo.

    En tiempos de Darwin, el catastrofismo de Cuvier estaba siendo suplantado por la geología uniformista propuesta por Charles Lyell, un amigo y mentor de Darwin, que explicaba los espectaculares rasgos de la naturaleza como resultado no de repentinos cataclismos, sino de la lenta operación de las fuerzas cotidianas a lo largo de inmensos lapsos de tiempo. Retrospectivamente, la teoría evolucionista darwinista parece casi una extensión inevitable de la lógica de Lyell, pero Lyell mismo tuvo grandes dificultades para aceptar la evolución biológica, lo mismo que otras personas que estaban familiarizadas con la evidencia.

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