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Todos los Artículos

  • Mutaciones, Grandes y Pequeñas

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    El concepto de «evolución» es suficientemente amplio para incluir prácticamente cualquier alternativa a la creación instantánea, y por ello no es sorprendente que los pensadores hayan especulado acerca de la evolución desde la antigüedad. La singular contribución de Charles Darwin fue describir un mecanismo plausible mediante el que podrían acaecer las transformaciones precisas, un mecanismo que no precisaba de conducción divina, de fuerzas vitales misteriosas ni de ninguna otra causa que no esté actualmente operando en el mundo. Darwin se sentía particularmente ansioso por evitar la necesidad de ningún «salto» — por el cual aparece un nuevo tipo de organismo en una sola generación.

    La mayoría de los científicos creen que los saltos (o macromutaciones sistémicas, como se les llama muchas veces en la actualidad) son teóricamente imposibles, y ello por buenas razones. Los seres vivos son conjuntos extremadamente intrincados de partes interrelacionadas, y las partes mismas son también complejas. Es imposible imaginar cómo las partes cambiarían al unísono como resultado de una mutación al azar.

  • Selección Natural

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    Muchas veces se ha contado la historia de Charles Darwin, y no es de extrañar. La relación con el abogado-geólogo Charles Lyell, el largo viaje en el Beagle con el temperamental Capitán Fitzroy, las observaciones y aventuras en América del Sur y en las Islas Galápagos, los largos años de preparación y postergación, la publicación finalmente apresurada de El Origen de las Especies, cuando Alfred Russell Wallace apareció dispuesto a publicar una teoría similar, las controversias y el enorme triunfo — todo esto conforma una gran saga que siempre vale la pena volver a contar.

    Pero mi tema no es la historia, sino la lógica de la actual controversia, y por tanto mi interés ha de radicar en el darwinismo, no en Darwin. Tampoco me interesan las diferencias entre la teoría tal como Darwin la propuso y como la entienden los neodarwinistas en la actualidad, que tienen la ventaja de una mayor comprensión de la genética que ha alcanzado la ciencia desde los tiempos de Darwin.

    Mi propósito es explicar qué conceptos emplea la teoría contemporánea, qué declaraciones significativas hace acerca del mundo natural, y qué puntos puede haber de controversia legítima.

  • El Marco Legal

    Phillip Johnson, Doctor en Jurisprudencia

    En 1981, la legislatura del Estado de Louisiana aprobó una ley que exigía que si en las escuelas públicas se enseñaba «ciencia evolucionista», las escuelas habían de dar también un trato equilibrado presentando algo llamado «ciencia creacionista». Este precepto era un desafío directo a la ortodoxia científica actual, que proclama que todos los seres vivientes evolucionaron mediante un proceso gradual, natural — de la materia inerte a microorganismos sencillos, llegando finalmente al hombre. La evolución se enseña en las escuelas públicas (y se presenta en los medios de comunicación) no como una teoría, sino como un hecho, el «hecho de la evolución». Hay sin embargo muchos discrepantes, algunos con títulos científicos avanzados, que niegan que la evolución sea un hecho, y que insisten en que un Creador inteligente causó que todos los seres vivientes vinieran a la existencia para el cumplimiento de un propósito.

    Este conflicto precisa de una explicación cuidadosa, porque los términos son conducentes a confusión. El concepto de creación por sí mismo no implica oposición a la evolución, si evolución sólo significa un proceso gradual por el que una especie de ser vivo cambia a algo diferente. Un Creador bien podría haber empleado un proceso gradual de este tipo como medio de creación. «Evolución» contradice a «creación» sólo cuando es definida de manera explícita o tácita como evolución plenamente naturalista, significándose una evolución no dirigida por ninguna inteligencia con un propósito.

  • Un botón de aplazamiento genético: Cómo los codones sinónimos regulan el reloj biológico

    El código genético es un código «degenerado», lo que significa que no hay una correspondencia estrictamente biunívoca. Por ejemplo, tres bases diferentes (llamadas codones sinónimos), pueden codificar el mismo aminoácido, la prolina: CCA, CCG y CCC. ¿Por qué es esto así?

    Sobre la base de la más simple aritmética, hay 4 bases que se distribuyen en tripletes, lo que permite 4 x 4 x 4 disposiciones, o 64 codones en total. Pero en la mayoría de los seres vivientes sólo se usan 20 aminoácidos. Debido a esta sobreabundancia de posibles codones, algunos aminoácidos pueden admitir más de un codón para su codificación.

    Al principio, esta «degeneración» parecía más bien antieconómica, pero se han ido acumulando datos de que los codones sinónimos realmente se comportan de manera diferente, y que esto lleva a diferentes resultados funcionales. Los primeros indicios procedieron de observaciones de que diferentes codones sinónimos afectaban al ritmo de traducción en el ribosoma. Aparentemente, hay un codón «óptimo» que traduce rápidamente, mientras que otros pueden causar un cierto retardo.

  • El «Equilibrio Puntuado» y la controversia Macro-Micromutacionista

    A. James Melnick

    Parece en la actualidad que los evolucionistas están admitiendo más y más abiertamente que lo que hasta ahora había sido el dogma evolucionista normativo, la evolución gradual mediante micromutaciones, no está apoyado ni por el registro fósil ni por el sentido común. Por ello, se está oyendo más y más la noción de la evolución a saltos, mediante macromutaciones y monstruos viables. Pero este dogma presenta sus propias dificultades, por no decir imposibilidades.

    Conviene que estemos todos al tanto de cómo está la situación. De la controversia actual podremos desvelar hechos contra ambos tipos de evolucionismo y, por ende, que señalan a la creación específica.

    Es sorprendente lo que se puede llegar a encontrar en la actualidad incluso en la literatura supuestamente evolucionista y actualista. Por ejemplo, Stephen Jay Gould, profesor de geología en Harvard, y relacionado con el Museo de Zoología Comparada de allí, ha afirmado en un reciente artículo que la moderna teoría sintética de la evolución ha muerto:

  • Las hormigas, nuevas perplejidades

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    Una nueva especie de hormiga subterránea descubierta en Brasil es tan extraña que los biólogos la han clasificado como la única representante de una nueva subfamilia. Este estrambótico ser ha sido designado caprichosamente como Martialis heureka: “la hormiga marciana”. Un artículo acerca de la misma en Nature News decía: “Añade una nueva rama al árbol familiar de las hormigas que se separó de las demás en una época sumamente temprana en la evolución de la familia”. El problema es que no se parece en nada a una avispa, de las que se supone que evolucionaron las hormigas.

    Esto ha echado las ideas acerca de la evolución de las hormigas en un cierto desconcierto. Christian Rabeling, el descubridor, encontró que esta hormiga no ajustaba en la taxonomía existente. Los científicos la designan como una especie viuda de una familia hermana que han designado como Martialis. El artículo original en PNAS dice: “Sobre la base de las pruebas morfológicas y filogenéticas sugerimos que estos depredadores especializados subterráneos son los únicos representantes supervivientes de un linaje sumamente divergente que surgió cerca del amanecer de la diversificación de las hormigas y que han persistido en medios ecológicamente estables como suelos tropicales a lo largo de vastas eras”. Esto la convierte fundamentalmente en un fósil viviente. “Lo mismo que es el ornitorrinco con su pico de pato para los mamíferos”, explicaba Nature News, “se trata evidentemente de una prima de las otras hormigas, pero una extraña versión ancestral que emprendió su propia dirección evolutiva en época temprana”. Esto debe ser lo que quiere decir el título del artículo cuando dice que el descubrimiento “arroja luz sobre la antigua evolución de las hormigas”.

    Pero la lectura del artículo revela unos cuantos problemas con los confiados asertos sobre dicha evolución:

  • La supuesta evolución del flagelo

    Sean Pitman, Doctor en Medicina

    La mayoría de los científicos modernos creen que todos los seres vivos, con todas sus diversas partes y sistemas funcionales, evolucionaron por medio de un proceso de mutaciones al azar y de selección natural a partir de una línea de descendencia común a lo largo de cientos de millones de años. Naturalmente, las famosas observaciones y documentaciones que hizo Darwin de diversos cambios reales a través del tiempo en muchos organismos ayudaron a popularizar este concepto. Desde entonces, las interpretaciones de la columna geológica y del registro fósil, junto con muchos ejemplos modernos de evolución en tiempo real, como la rápida aparición de la resistencia a los antibióticos en las bacterias, parecen confirmar la teoría de la evolución como algo que es “más que una teoría”.

    Sin embargo, todavía hay aquellos que siguen cuestionando el potencial creativo de un proceso tan carente de propósito. ¿Puede este mecanismo aparentemente simple de mutaciones al azar y la selección natural originar realmente la asombrosa complejidad y diversidad de todos los seres vivientes?

  • ¿Surgió la música por evolución?

    David Coppedge, Graduado en Física (con honores)

    En 2008 la revista Nature publicó una serie de nueve artículos sobre música. El más reciente, de Josh McDermott, psicólogo en la Universidad de Minnesota, pregunta cómo pudo haber surgido la música por evolución1. El tema, con variaciones, es que nadie lo sabe.

    La música es un rasgo singularmente humano. Los cantos de las aves y las llamadas de los animales, aunque para nosotros sean musicales, no parecen tener una función conducente a la apreciación de la música para los animales mismos. Los grandes simios no tienen nada así. McDermott expone la cuestión en su primer párrafo:

    Nos parece que comprendemos por qué somos impulsados a comer, a beber, a practicar el sexo, a hablar, etcétera, basándonos en indiscutibles funciones de adaptación de estos impulsos. El impulso a involucrarse en la música, un impulso del que se puede sostener que está igual de extendido en nuestra especie, no tiene una explicación tan directa. La música era una conducta humana de la que Charles Darwin sentía incertidumbre de poder explicarla, escribiendo en La Descendencia del Hombre, y la Selección en Relación con el Sexo: “Por cuanto ni el goce ni la capacidad de producir notas musicales son facultades de la menor utilidad para el hombre ... deben catalogarse entre las más misteriosas de aquellas de las que está dotado”.

  • ¿Son los bosones las partículas de Dios?

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    El bosón de Higgs es una partícula subatómica elemental que posee masa y que, desde hace bastantes años, se venía suponiendo su existencia real por parte del modelo estándar de la física de partícula.

    Se trataba de un elemento necesario para comprender todo el intrincado mecanismo de la materia. Algunos lo comparan a un cemento capaz de unir entre sí al resto de los minúsculos componentes materiales . Sin embargo, hasta el presente ningún experimento había detectado directamente la realidad de tal bosón de Higgs. Todas las esperanzas de encontrarlo estaban puestas en las investigaciones realizadas mediante el colisionador de hadrones del CERN. Finalmente, este centro hizo el histórico anuncio del hallazgo de una partícula compatible con el bosón de Higgs, el 4 de julio de 2012.

    ¿Es el bosón de Higgs la partícula de Dios? ¿confirma su existencia o la hace innecesaria? Pues, ni lo uno ni lo otro. Ninguna partícula material que descubra jamás la ciencia puede negar la existencia de Dios, ni tampoco demostrarla.

  • Catapultas

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    Una catapulta es una máquina provista de una estructura rígida, que permite almacenar en un componente de material elástico la energía producida por una fuerza para posteriormente liberarla con el propósito de imprimir velocidad a una pequeña masa.

    Para que la catapulta pueda funcionar, es requisito imprescindible que todos sus componentes estén en su lugar correcto, en otras palabras, debe cumplir el criterio de “complejidad irreducible”.

    El camaleón captura sus presas con la lengua. Una característica remarcable del camaleón es que posee una lengua que puede alcanzar distancias de hasta una vez y media la longitud del cuerpo del animal. Su “lengua balística” posee una increíble capacidad de aceleración; 50 G (es decir 50 veces la aceleración de la gravedad), recordemos que un astronauta o un piloto de avión de combate moriría si sufriera una aceleración de tan sólo 10 G, incluso si estuviera equipado con un traje especial.

    El camaleón usa un músculo dotado de una enorme capacidad de contracción, “único entre los vertebrados” y que sólo se encuentra en los invertebrados. Esta capacidad de contracción es imprescindible para poder mantener la tensión durante los enormes cambios en la longitud del músculo. Tan impresionante es esta aceleración, que los científicos necesitan usar una cámara de rayos X de alta velocidad para poder filmar la totalidad del recorrido de la lengua (incluyendo el interior de la boca).

  • El Origen de la Vida

    Ramón Gómez, Graduado en Matemáticas y Teología

    ¿Cómo se originó la vida en la Tierra? ¿Fue debido a causas naturales o a la acción de un creador? ¿Es la vida resultado del diseño o de la evolución? ¿Qué nos dice la evidencia científica?

    El Método Científico: Observación e Hipótesis

    Puesto que el método científico se basa en la observación, para proponer una hipótesis científica sobre el origen de la vida debemos primeramente definir qué es un ser vivo y observar detenidamente cuáles son sus características. A continuación nos preguntaremos cómo llegaron a existir estas características que la vida posee. En otras palabras, la ciencia construye sus hipótesis basándose únicamente en las características observadas.

    ¿Qué es la vida?

    Los seres vivos se distinguen de la materia inerte porque se originan a partir de organismos que poseen tres características únicas; Sistemas, Reproducción e Información. Todos los seres vivos, las zanahorias, las hormigas y los seres humanos se originaron a partir de sistemas biológicos que se reproducen en base a la información codificada en su genoma. Por lo tanto cualquier explicación sobre la causa que provocó el origen de la vida debe explicar el origen de sus sistemas, de su reproducción y de su información genética.

  • Evolución: Los Genes dicen "No"

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    El transformismo ha defendido siempre la idea de que el cerebro humano no es más que otro resultado de la evolución.

    El alma del hombre no sería la cima perfecta de la Creación, sino sólo una desviación evolutiva poco perfecta del estúpido cerebro de un mono.

    Sampedro lo expresa así:

    “la inteligencia humana nos puede parecer cualitativamente distinta de la de cualquier otro animal, pero nada impide tratarla biológicamente como el último eslabón de un continuo histórico. La razón del salto cualitativo que apreciamos hoy entre los humanos y los monos es, simplemente, que las formas intermedias de la evolución del cerebro se han extinguido.”

    (Sampedro, Deconstruyendo a Darwin, 2002: 161)

  • El ARN catalítico — un catalizador indigno de una discusión seria acerca del origen de la vida

    Robert Deyes, Biólogo Molecular

    Durante las últimas décadas, la búsqueda de la vida extraterrestre ha sido un punto focal de la exploración del espacio. Mientras la idea de seres extraterrestres en busca de nuevos planetas habitables sigue generando polémica en los círculos científicos y religiosos, más recientemente con la conferencia de astrobiología de la Academia Pontificia de las Ciencias, una serie de investigaciones contemporáneas se ha centrado en los organismos unicelulares primitivos.

    Astrobiólogos como Richard Hoover afirman confiados que la vida primitiva existe fuera de nuestra propia Tierra. Desde que la nave espacial de la NASA Galileo pasó en 1998 cerca de Europa, la luna de Júpiter, muchos consideran más que probable la existencia de bacterias en esta helada luna.

    La noción de que la vida podría desarrollarse así sin más allí donde se encuentran las condiciones ambientales apropiadas exige desde luego un gran salto de fe. Es una noción que pasa por alto una multitud de factores críticos, sobre todo el origen de alguna clase de material genético codificante.

  • En torno al Diseño Inteligente, el Darwinismo y el Creacionismo

    Santiago Escuain, Graduado en Ingeniería Técnica en Procesos Químicos

    «Un resultado imparcial sólo puede obtenerse declarando cabalmente y sopesando los hechos y los argumentos en los dos lados de la cuestión...»

    Charles Darwin, El Origen de las Especies por Selección Natural, 1859. (p. 18 de la Edición de Zeus, Barcelona 1970)

    Cuando una cuestión no se conoce en todas sus dimensiones, a menudo los hechos aparentes se pueden interpretar de diversas formas. Un conocimiento superficial de los hechos relativos a fenómenos como, por ejemplo, la resistencia bacteriana a antibióticos, o de diversas plagas a los pesticidas, puede llevar bien a extrapolaciones darwinistas, bien a interpretaciones coherentes con el Diseño Inteligente.

  • El Origen de la Vida – un problema irresoluble para el materialismo

    Santiago Escuain, Graduado en Ingeniería Técnica en Procesos Químicos

    Cuando hablamos del origen de la vida, nos referimos en realidad al origen de la primera unidad metabólica que se puede reproducir y perpetuar.

    Antes de los grandes avances en microscopía y otras técnicas de observación, se creía que las células eran unas realidades relativamente sencillas, un protoplasma en cuyo seno se daban unas interacciones químicas que les daban sus propiedades dinámicas y reproductivas.

    No fue hasta que se pudieron observar las estructuras de la célula mediante microscopía electrónica de alta resolución y mediante otras técnicas que se llegó al conocimiento de que no se trataba de meras interacciones químicas más o menos sencillas, sino de complejísimas interacciones en las que todos unos sistemas de máquinas complejas sumamente miniaturizadas compuestas de piezas de material proteínico cumplían funciones muy específicas dentro de un gran complejo biológico-industrial, con sistemas de almacenamiento, traducción, transcripción y mantenimiento de información, de regulación y control de procesos, de captación, transformación y aplicación de energía, de entrada selectiva de materiales y de su transporte automatizado con sistemas codificados de identificación, con relojes y temporizadores para todos los ritmos de funcionamiento y operación.

  • La Detectabilidad del Diseño Inteligente

    Santiago Escuain, Graduado en Ingeniería Técnica en Procesos Químicos

    Lo que se considera inaceptable — es que el Diseño Inteligente se pueda detectar objetivamente.

    Este es el verdadero campo de batalla en la controversia del darwinismo contra la tesis del diseño inteligente de las estructuras de la vida y de los organismos como un todo integrado. En Romanos 1:18-20 se nos dice claramente que los que niegan la realidad del Dios Creador como fuente de vida, lo hacen negando la evidencia misma («detienen con injusticia la verdad»).

    El mundo tolerará la «religión» siempre que se presente como un salto de fe sin ningún contacto con la realidad objetiva o con la verdad histórica.

    En tal caso se la considerará inofensiva. Lo que el mundo no tolera, ni tolerará, es el planteamiento de una fe racional (que no racionalista) fundamentada en realidades, las realidades de que Dios está presente, con el testimonio evidente de Sus obras, y de que Dios ha actuado de forma efectiva en medio de la Historia, que Dios ha hablado, y que Dios ha culminado esta revelación en tanto que el Hijo de Dios se hizo hombre en una Encarnación sobrenatural y se nos manifestó también en medio del tiempo y del espacio de este mundo, participando de nuestra sangre y de nuestra carne.

  • Materialismo, ciencia y realidad

    Santiago Escuain, Graduado en Ingeniería Técnica en Procesos Químicos

    La definición de ciencia que se difunde en la actualidad quiere excluir de entrada toda posible consideración de un origen sobrenatural de la vida y de la creación de las especies, y extiende la metodología naturalista a todos los ámbitos. En palabras del astrofísico y evolucionista Carl F. von Weizsäcker:

    «No es por sus conclusiones, sino por su punto de partida metodológico por lo que la ciencia moderna excluye la creación directa. Nuestra metodología no sería honesta si negara este hecho. No poseemos pruebas positivas del origen inorgánico de la vida, ni de la primitiva ascendencia del hombre, tal vez ni siquiera de la evolución misma, si queremos ser pedantes. ...»

  • Navegación y Orientación

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    ¿Cómo se orientan los animales en sus migraciones y su vida diaria?

    Para desplazarse es preciso disponer de los sistemas necesarios para la orientación (saber qué dirección hay que seguir) y para la navegación (saber cuándo se debe cambiar de dirección). Frecuentemente descubrimos asombrosos sistemas de procesamiento de información que son muy superiores a los de cualquier superordenador y estos sistemas funcionan dentro de pequeños cerebros. Algunas criaturas usan el campo magnético de la Tierra y la polarización de la luz del Sol.

    Las abejas vuelan con una destreza que envidiarían los pilotos de vuelo acrobático y sin embargo su sistema informático de navegación cabe dentro de un cerebro del tamaño de una semilla de sésamo (ajonjolí). En las instalaciones del All-Weather Beeflight Facility de la Universidad Nacional de Australia (Canberra) se están realizando detallados estudios de estas tecnologías de navegación con el propósito de usarlas en robots espías voladores y sondas espaciales no tripuladas.

  • El Truco Darwinista de los Genes Saltarines

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    En los genomas (o conjunto de genes) de los seres humanos así como también en los de determinadas especies de monos se han encontrado elementos genéticos móviles.

    ¿Qué son estos elementos genéticos móviles?

    Pues pequeños trozos de material genético (ADN) capaces de transferirse de manera horizontal desde un cromosoma a otro del mismo individuo, desde un organismo a otro de la misma especie o incluso desde una especie a otra completamente diferente. Estos singulares genes saltarines pueden realizar sus acrobacias por medio de distintos mecanismos que se conocen en biología mediante los términos de conjugación, transformación, infección viral, transducción y transposición.

    ¿En qué sentido pueden los elementos móviles ser relevantes para el tema del origen de los seres vivos, y en particular del ser humano?

    El evolucionismo afirma que si en dos genomas de especies distintas, como puede ser el del hombre y el de cualquier simio, aparecen tales inserciones de genes víricos saltarines en posiciones equivalentes, esto sería una evidencia clara de que ambas especies descienden de un antepasado común, un hipotético simio ancestral que habría sufrido la inserción vírica y la habría traspasado a todos sus descendientes. Entre ellos, el propio ser humano.

  • Eugenesia

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    Los estudiosos atávicos de la llamada “historia natural” que confeccionaban inacabables herbarios, adornaban las paredes de sus hogares con bellas colecciones de mariposas o se dedicaban a disecar aves exóticas, se colocaron asépticos uniformes blancos y, desde sus modernos laboratorios, empezaron a conmocionar al mundo, hurgando en las mismísimas entrañas de la vida.

    La biología ya no fue nunca más lo que era. De los inofensivos estudios de la naturaleza de antaño se pasó a la moderna ciencia de la vida, cargada de retos, promesas, tentaciones y también problemas éticos.

    Uno de los primeros tumores malignos que se desarrolló en el corazón de la biología, en la misma ciencia de la genética, fue sin duda el de la eugenesia. Literalmente la palabra significa “buen origen”, “buena herencia”, “de buena raza” o “buen linaje” y su creación se debe al inglés Francis Galton en el año 1883. Sin embargo, él la definió como

    “la ciencia que trata de todos los influjos que mejoran las cualidades innatas de una raza; por tanto, de aquellas que desarrollan las cualidades de forma más ventajosa”

    (López, E., Ética y vida, San Pablo, Madrid, 1997: 113)

  • El cromosoma 2 — ¿prueba de descendencia común?

    Jonathan M.

     Recientemente adquirí y leí el libro relativamente reciente de Daniel Fairbanks (febrero de 2010), Relics of Eden — The Powerful Evidence of Evolution in Human DNA. [Reliquias del Edén — la contundente prueba de evolución en el ADN humano].

    Hubo un tiempo en que yo mismo me hubiera sentido convencido por muchos de los argumentos en favor de la descendencia común que se articulan en este libro. Siempre me he sentido escéptico, en gran medida, acerca de la proposición de la eficacia causal sin límites que se atribuye a menudo de forma tan despreocupada a la síntesis neodarwinista. Pero hubo un tiempo en que hubiera favorecido con energía un paradigma consistente con una descendencia común.

    Pero más recientemente he estado ahondando en la literatura científica, y esto me ha dado razón para precaverme contra estas formas de argumentación, por convincentes que puedan parecer inicialmente a los que no conocen la materia. Como suele ser el caso de muchos escritores populares sobre ciencia, Fairbanks escribe de forma atractiva, y es un comunicador sumamente efectivo para los lectores no especialistas.

  • La Inquisición Darwinista

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    El Diseño Inteligente (DI), tal como ha sido definido y divulgado en los últimos años por sus principales proponentes, no es, ni pretende ser, una teoría científica equivalente a la teoría de la evolución. A mi modo de ver, se trata de un movimiento surgido precisamente para denunciar las falacias de la teoría científica que domina actualmente en el seno de la ciencia, el evolucionismo darwinista.

    Esto no significa que no pueda darse una conexión directa entre el Diseño y la teoría de la información ya que, según sus defensores, inferir diseño por medio del criterio de complejidad-especificación sería equivalente a detectar información compleja y especificada en la naturaleza (véase Diseño inteligente, W.A. Dembski, Vida, 2005, Miami, Florida, pág. 122). La corriente del DI está formada por hombres y mujeres de ciencia de todo el mundo, así como por investigadores de otras disciplinas humanísticas, creyentes y no creyentes, que coinciden en señalar las numerosas lagunas e insuficiencias del neodarwinismo contemporáneo para explicar adecuadamente el origen de la vida y la aparición de la información biológica, así como la increíble diversidad y complejidad que muestra el mundo natural, apelando única y exclusivamente al azar.

  • La Supervivencia de los Más Falsos

    Jonathan Wells, Doctor en Biología Molecular y Celular

     Si durante mis años de estudio de ciencia en Berkeley alguien me hubiera preguntado si creía lo que leía en mis libros de texto científicos, hubiera respondido de una forma muy similar a cualquiera de mis compañeros de estudios; me hubiera sentido perplejo de que siquiera se me hiciese una pregunta así. Naturalmente, uno podría encontrar pequeños errores, erratas y cosas así. Y la ciencia está siempre descubriendo cosas nuevas. Pero yo creía —lo tenía como un supuesto— que mis libros de texto científicos contenían el mejor conocimiento científico disponible en aquel tiempo. Sólo fue cuando acababa mi doctorado en biología celular y del desarrollo que me di cuenta de lo que al principio consideré como una extraña anomalía.

    El libro de texto que yo usaba presentaba de forma destacada unos dibujos de embriones de vertebrados —peces, gallinas, seres humanos, etc.— cuyas semejanzas se presentaban como evidencia de descendencia desde un antecesor común. Desde luego, los dibujos parecían muy semejantes. Pero yo había estado estudiando embriones durante algún tiempo, examinándolos al microscopio. Y me di cuenta de que los dibujos estaban sencillamente equivocados.

  • ¿Creación o Evolución?

    Duane Gish, Doctor en Bioquímica

    Sometemos a crítica la teoría de que todos los seres vivientes han surgido gracias a un proceso evolutivo natural, mecanicista, a partir de una sola forma de vida, que a su vez surgió por un proceso similar a partir del mundo inorgánico, carente de vida.

    Esta hipótesis evolutiva general se presenta comúnmente en los libros de texto y de divulgación como un hecho establecido de la ciencia.

    En dichos textos se presenta la evidencia existente en apoyo de este concepto del origen y desarrollo de la vida, y con frecuencia se afirma que todos los biólogos competentes aceptan la teoría de la evolución.

    Aunque es cierto que la mayor parte de los biólogos aceptan el evolucionismo como un hecho, también es cierto que una gran mayoría de ellos lo ha aceptado sin un verdadero examen de la cuestión, siguiendo acríticamente la filosofía impuesta en la actualidad sobre esta disciplina y sobre todo el contexto cultural y académico.

  • La Maravilla del Agua

    Dr. Ernesto Contreras

    El agua es maravillosa; y se nos han proporcionado vastas cantidades de ella porque seguramente las necesitamos. Se le ha llamado la matriz o fuente de la vida. Sin ella, no podría existir la vida en nuestro planeta. La gran mayoría de las funciones vitales se llevan a cabo en el agua líquida. Es la base de todas las funciones vitales químicas y físicas, de las que depende toda la vida en la Tierra. No es por casualidad que las criaturas vivas estén formadas principalmente por agua. La mayoría de los organismos están compuestos en más de un 50%, por agua. El 70% del peso corporal de un humano, está dado por el agua.

    Los procesos de la vida no podrían llevarse a cabo apropiadamente en el agua sólida (hielo), ni menos, en el vapor de agua, porque es muy volátil. Para la vida, se necesita el agua en su estado líquido.

    Sin embargo, el proceso por medio del cual el hielo se forma, es igual de fabuloso. El agua se expande con el calor y se contrae con el frío; pero si tal contracción continuara hasta el congelamiento, la vida no podría existir como ahora, en las lagunas, lagos, y océanos, por debajo de una capa de hielo congelado. Si el agua continuara contrayéndose constantemente, hasta el punto de convertirse en hielo, las partes profundas de los reservorios de agua, se congelarían primero, y una vez congelados, ninguna cantidad de calor recibida del sol sobre la superficie, sería capaz de tibiarlas (y derretirlas) de nuevo.

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