You are here

Todos los Artículos

  • ¿Evolucionaron las ballenas?

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    Los cetáceos (ballenas y delfines) son en realidad mamíferos, no peces. Pero viven toda su vida en el agua, a diferencia de la mayoría de los mamíferos que viven en la tierra. Pero los evolucionistas creen que los cetáceos evolucionaron a partir de mamíferos terrestres.

    El libro Enseñando la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia destaca prominentemente una supuesta serie transicional.

    Muchos cetáceos localizan objetos usando el eco. Tienen un sistema de sonar que es tan exacto que sería la envida de la marina de los EE.UU. Puede detectar un pez del tamaño de una pelota de golf a una distancia de 70 metros (230 pies). Un experto en teoría el caos ha demostrado que el patrón de repiqueteo del delfín está diseñado matemáticamente para obtener la mejor información posible.

  • La Gran Explosión Cámbrica

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    A la cuestión de por qué no encontramos abundantes depósitos fosilíferos correspondientes a esos supuestos largos periodos anteriores al sistema Cámbrico, no puedo dar una respuesta satisfactoria.

    Darwin, El Origen de las Especies.

     Los actuales buscadores de fósiles han descubierto microbios petrificados en rocas anteriores al Cámbrico. Este hallazgo hubiera alegrado mucho a Darwin pero, desde luego, no habría solucionado el problema de las lagunas en el registro fósil. La más profunda y enorme de estas lagunas es sin duda la primera, la que existe entre estos microorganismos hallados en estratos del Precámbrico y casi todos los planes generales de diseño animal que se conocen en este planeta y que aparecen ya como una explosión de vida a principios del Cámbrico, primer período de la era Primaria según la geología actualista o evolucionista.

  • ¿Dónde están las formas intermedias de la evolución?

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    Desde los días de Darwin una gran laguna venía anegando su teoría de la evolución de las especies. Si los seres vivos procedían unos de otros mediante transformaciones graduales, ¿dónde estaban las formas intermedias? ¿En qué lugar permanecían enterrados sus esqueletos fosilizados?

    Esos miles de eslabones perdidos que debían ser mitad pez y mitad salamandra, los reptiles con plumas o los verdaderos hombres-mono, se mostraban tímidos después de tanta expedición paleontológica. Si la evolución se ha producido, ¿cómo es posible que los animales y plantas del presente puedan ser clasificados en grupos bien definidos y la naturaleza no sea un caos de formas en confusión?

    Darwin achacó este problema a la imperfección del registro fósil, sin embargo sus sucesores cien años después reconocieron que la inmensa mayoría de las especies fósiles aparecen en los estratos rocosos completamente formados, estables y no como eslabones intermedios.

     Ante la realidad de estos hechos, a principios de los setenta se hizo pública otra idea que pretendía dar una explicación satisfactoria. Se trataba de la teoría del equilibrio puntuado de Niles Eldredge y Stephen Jay Gould.

  • La Evolución: El Traje Nuevo del Emperador

    Ramón Gómez, Graduado en Matemáticas y Teología

    El traje nuevo del emperador es un cuento de hadas escrito por Hans Christian Andersen que contiene un mensaje claro:

    No debemos creer que algo es verdad simplemente por que los demás lo digan, deberíamos considerar cuidadosamente las evidencias. Una mentira no se convierte en verdad porque muchos la crean.

    En breve la historia dice así:

    Hace muchos años vivía un rey que se preocupaba mucho por su vestuario. Un día escuchó a dos charlatanes decir que podían fabricar la tela más suave y delicada que pudiera imaginar. Esta prenda tenía la especial capacidad de ser invisible para cualquiera estúpido o incapaz. El emperador envió primero a dos de sus hombres de confianza a verlo. Evidentemente, ninguno de los dos admitieron que eran incapaces de ver la prenda y comenzaron a alabar a la misma.

  • La Evolución del Automóvil

    Ramón Gómez, Graduado en Matemáticas y Teología

    Los evolucionistas afirman que La Evolución del Automóvil es el hecho científico mejor establecido de  la ciencia. Este artículo presenta la Teoría de la Evolución mediante una comparación entre un organismo vivo y un automóvil. Explica los conceptos básicos de la evolución mediante analogías del mundo del automóvil. En particular explica claramente qué es una mutación y por qué las mutaciones son evidencias que niegan la evolución.

    En el pasado la ignorancia de los hombres le llevaba a cree que los automóviles eran el resultado de la labor de algún ingeniero que los había diseñado. Aparecieron así distintos mitos sobre la creación del automóvil. La primera mención mítica del automóvil aparece en el cuento de La Cenicienta, según el cual un hada madrina transformó una calabaza en un lujoso carruaje usando su varita mágica. Historias similares aparecen en la mitología griega y en la Biblia.

  • ¿Evolucionaron las aves?

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    Las aves son animales dotados unas características singulares como plumas y pulmones especiales, y la mayoría de ellas están perfectamente diseñadas para volar. Los evolucionistas creen que las aves evolucionaron a partir de los reptiles, quizás incluso a partir de alguna clase de dinosaurio.

    El libro Enseñando la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia presenta un supuesto eslabón intermedio entre dinosaurio y ave como evidencia de la evolución.

    En este artículo se hace un análisis crítico de ese eslabón intermedio y de otros argumentos usados para defender la evolución de las aves.

    Este artículo también presenta información detallada sobre algunas de las peculiares características de las aves.

  • ¿Quién enseñó hablar a Adán?

    Arthur Custance, Doctor en Ciencias de la Educación

    Hace muchos años Humboldt observó que si hubo una transición de animal a hombre, esta transición tuvo lugar con la adquisición del habla. Pero añadió, con un profundo criterio, que para poder hablar, el hombre ya tenía que ser humano. Así, el problema de explicar el origen del habla se le aparecía como irresoluble. Y aparte de la revelación, lo sigue siendo.

    Debido a la influencia de las teorías de Darwin, por un tiempo pareció innecesario poner en tela de juicio que el habla humana hubiera derivado de gritos de animales. Esencialmente las dos cosas eran lo mismo; se trataba sólo de una cuestión del grado de complejidad. Siguiendo en los pasos de los primeros antropólogos sociales, que estaban ordenando las diversas culturas primitivas en una secuencia de más simple a más compleja, con lo que se ilustraba la supuesta ascensión del hombre al Parnaso, los que filosofaban sobre el lenguaje daban por supuesto que los extraños gruñidos, chasquidos y muecas de los «salvajes» más inferiores constituían evidencia de que el habla, como todo lo demás, había evolucionado mediante pasos apenas perceptibles de lo simple a lo complejo.

  • Faltan los Eslabones

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    El libro Enseñando la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia trata del registro fósil en varias ocasiones. Creacionistas y evolucionistas, con sus diferentes preconcepciones, predicen distintas cosas sobre el registro fósil. Si todos los seres vivientes realmente han evolucionado a partir de otros tipos de criaturas, entonces debería haber habido muchas formas intermedias o transicionales, con estructuras a medio camino entre ambos. Pero, si por el contrario, las diferentes clases han sido creadas separadamente, el registro fósil debería mostrar que los animales aparecen de forma repentina y completamente formados.

    Darwin se mostró preocupado porque el registro fósil no mostraba lo que su teoría predecía:

    “¿Por qué no están llenos, cada estrato, cada formación geológica de eslabones intermediarios? Ciertamente la geología no revela esa cadena continua de organismos que cambian gradualmente poco a poco, y ésa es la objeción más obvia y seria que puede oponerse en contra de la teoría”

  • Variación y selección natural frente a la evolución

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    Este artículo compara los modelos creacionista y evolucionista, y refuta algunos entendimientos erróneos de ambos.

    Un aspecto esencial es la práctica común del libro Enseñando la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia de llamar “evolución” a cualquier cambio observado en un organismo. Esto permite a los autores del libro afirmar que la evolución tiene lugar en la actualidad. Pero los creacionistas nunca han negado que los organismos cambien; la diferencia entre ambos modelos es el tipo de cambio. Una diferencia clave entre los dos modelos es la afirmación de si los cambios observados son el tipo de cambio que transformaría las partículas en personas.

    La evolución, la que transformaría un pez en un filósofo, requiere que los componentes químicos inertes se organicen formando un organismo vivo capaz de reproducirse a sí mismo. Se supone que todos los tipos de vida han descendido, por medio de procesos naturales, a partir de esta forma de vida “simple”. Para que esto fuera posible, debe haber existido algún proceso que pudiera generar la información genética que observamos en los seres vivientes en la actualidad.

  • Hechos y Prejuicios

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    Muchos libros evolucionistas, entre ellos Enseñando la Evolución y la Naturaleza de la Ciencia, plantean un enfrentamiento entre opiniones religiosas creacionistas y hechos evolutivos científicos.

    Es importante darse cuenta de que este contraste falsea la realidad. Los creacionistas frecuentemente apelan a los hechos de la ciencia y los evolucionistas frecuentemente apelan a presupuestos filosóficos completamente ajenos a la ciencia. Se suele criticar a los creacionistas porque razonan basados en sus creencias, pero los evolucionistas también razonan basándose en sus prejuicios y creencias, tal y como muchos de ellos reconocen. El debate entre la creación y la evolución es principalmente un enfrentamiento entre dos concepciones del mundo, ambas enraizadas en presuposiciones implícitas y mutuamente incompatibles.

    Este artículo analiza críticamente las definiciones de ciencia, y el papel que las presuposiciones y las creencias preconcebidas juegan en las interpretaciones hechas por los científicos.

  • Mercurio: el pequeño planeta que causa grandes problemas a la evolución

    Spike Psarris, Ingeniero Eléctrico

    Mercurio, de los 9 planetas conocidos de nuestro Sistema Solar, es el más cercano al Sol. Es también uno de los más pequeños, sólo Plutón (el más lejano) es más pequeño. Aún Ganymede (una luna de Júpiter) y Titán (luna de Saturno) son más grandes. Aún así, Mercurio tiene mucho que decir acerca de los orígenes de nuestro Sistema Solar.

    Mercurio es un planeta de extremos. La cara del planeta que da al Sol alcanza temperaturas de cerca de 430°C (más que suficiente para derretir plomo), mientras que el lado oscuro es frígido, -170°. Mercurio gira alrededor del Sol cada 88 días, y tiene la característica de girar en su eje exactamente 3 veces por cada dos órbitas completas.

    Mucha de la información sobre Mercurio proviene del Mariner 10 en el vuelo de 1974–75. Falto de la variedad y color de algunos de los planetas, la superficie rocosa y con muchos cráteres de Mercurio semeja a la de la luna. Pero lo que es realmente interesante acerca de Mercurio son las cosas que no se pueden ver.

  • La Luna: La luz que reina en la noche

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    La Luna, objeto de admiración desde el alba de la humanidad. Ilumina el cielo nocturno como ningún otro astro del cielo, y parece cambiar de forma regularmente. Como vamos a ver, está perfectamente diseñada para la vida en la Tierra, al tiempo que su origen es motivo confusión entre los evolucionistas.

    Aunque existen muchas ideas distintas respecto a cómo y cuándo se formó la Luna, ningún científico estaba allí en aquel momento. Por tanto deberíamos confiar en el testimonio de Aquél que sí se hallaba allí (ver Job 38:4), el cual ha revelado la verdad en Génesis:

    ‘Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años.  y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas … Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.’

    Génesis 1:14–19

  • El Origen de las Especies

    Ramón Gómez, Graduado en Matemáticas y Teología

    El famoso evolucionista Richard Dawkins reconoce: "La biología es el estudio de las cosas que parecen haber sido diseñadas con un propósito".

    Todos los seres vivos estudiados por la ciencia poseen características propias de diseño.

    ¿Cómo saben los evolucionistas que ninguna de las especies vivas ha sido diseñada a pesar de que todas ellas muestran características de haber sido diseñadas?

    Este artículo propone una serie de preguntas que nos ayudan a descubrir si la hipótesis de la aparición de nuevas especies, dotadas de órganos distintos de sus antepasados, mediante mecanismos naturales tiene una base científica o es una mera especulación.

  • El Origen del Hombre

    Ramón Gómez, Graduado en Matemáticas y Teología

    Las características que mejor distinguen al ser humano del resto de los animales son sus capacidades intelectuales, sociales y espirituales, por lo tanto cualquier explicación sobre la causa que provocó el origen del hombre debe explicar también el origen de sus capacidades intelectuales, sociales y espirituales.

    ¿Cómo se originaron estas capacidades? ¿Son el resultado de la creación o de la evolución?

    La Biblia afirma que el hombre fue creado a imagen de Dios pero los evolucionistas postulan que la inteligencia sociabilidad y espiritualidad humana fueron creadas por procesos materiales. Según ellos ciertas mutaciones fortuitas crearon estas capacidades las cuales perduraron porque permitieron a nuestros antepasados no humanos producir más descendencia que el resto de los homínidos

    Este artículo plantea una serie de preguntas que nos permiten reflexionar sobre la cuestión del origen de la naturaleza humana a la luz de las evidencias científicas.

  • ¿Habrá aprendido a hablar un simio?

    Carl Wieland, Graduado en Medicina y Cirugía

    Las afirmaciones están circulando ampliamente de que Kanzi, un bonobo o chimpancé pigmeo, ha hecho exactamente esto. De hecho, la realidad es mucho más mundana de lo que toda la emoción evolucionista sugeriría.

    Se ha sabido por algunos años que Kanzi y otros habían sido entrenados para usar símbolos simples para representar conceptos como “plátanos”, “uvas”, “jugo” o “sí”. Y ahora se ha mostrado, a partir de la grabaciones analizadas, que este simio ha usado cuatro sonidos distintos para representar aquellos cuatro conceptos particulares. Si algún otro simio o humano nació para “entenderlos”, no está claro actualmente.

    Debería observarse que los sonidos no son en nada como el lenguaje humano, ni siquiera una imitación de él. La laringe de un simio, simplemente no tiene esa capacidad. Por ejemplo, no puede hacer las principales vocales (a, o, i, etc.) del lenguaje humano.

  • El Sol: Nuestra Estrella Especial

    Jonathan Sarfati, Doctor en Química

    El Sol, una gran esfera de plasma caliente y brillante que domina el cielo durante el día, es por mucho, el objeto más grande en masa de nuestro sistema solar. Esta estrella que da calor y luz a la Tierra, no es una estrella ordinaria.

    De acuerdo a la palabra de Dios, la Biblia, el Sol no siempre iluminó la Tierra. Éste no fue hecho sino hasta el Día Cuatro de la Semana de la Creación, mientras que la Tierra fue creada en el Día Uno.

    Este hecho refuta ideas tales como: «Dios usó la evolución» y «Dios usó cerca de miles de millones de años, para crear», ya que éstas postulan que el Sol fue creado antes que la Tierra. Durante los primeros tres días de existencia de la Tierra, ésta fue iluminada por la luz creada en el Día 1 (Génesis 1:3), mientras que el ciclo noche y día fue causado por la rotación de la Tierra y su relación a la dirección de la fuente de luz. Luego, en el Día 4 de acuerdo a Génesis:

  • La Guerra de los Cráneos

    Carl Wieland, Graduado en Medicina y Cirugía

    El reciente hallazgo de un cráneo en África hizo a muchos pensar que éste, de alguna manera ‘prueba la evolución’. Los hechos están lejos de ser emocionantes para los creyentes del ‘debe ser’ de la evolución.

    ‘Un cráneo de un millón de años de antigüedad encontrado en Etiopía, confirma la teoría de que el hombre moderno evolucionó de una singular especie pre-humana que se desarrollo en África y migró hacia el resto del mundo … ’.

    Esa fue la introducción de un artículo en CNN Internet acerca del (entonces) más reciente, y supuesto simio-hombre encontrado. Se trataba del cráneo del tan nombrado Homo erectus, detalles del cual fueron publicados en Nature y anunciados a través de todo el mundo. El promedio de los lectores de la introducción en la Red pudieron pensar que este espécimen había confirmado de alguna manera que la gente evolucionó de ancestros sub-humanos. Pero aún los evolucionistas al leer esto tendrían que estar de acuerdo que ese no era el punto del que se trataba.

  • Hechos poco conocidos acerca de la datación radio-métrica

    Tasman Bruce Walker, Doctor en Ingeniería Mecánica

    Los geólogos de las largas eras no aceptan una fecha radio-métrica a menos de que concuerde con sus expectaciones preexistentes.

    Mucha gente cree que las dataciones radio-métricas han probado que la Tierra tiene millones de años de existencia. Eso es entendible, dada la imagen que rodea al método. Incluso la forma en que las fechas son reportadas (vgr. 200,4 +/- 3,2 millones de años) da la impresión de que el método es preciso y confiable.

    Sin embargo, aunque podemos medir muchas cosas de una roca, no podemos medir directamente su edad. Por ejemplo, podemos medir su masa, su volumen, su color, los minerales que contiene, el tamaño y la forma en que están acomodados. Podemos desintegrar la roca y medir su composición química y los elementos radioactivos que contiene. Pero no tenemos un instrumento que mida directamente su edad.

  • Evolución y mutaciones, ciencia con pies de barro

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    Aquello que provoca el cambio y la transformación de unas especies en otras, sería el conjunto de las mutaciones que ocurren al azar en la molécula de ADN, filtradas a través del enorme colador de la selección natural y preservadas de generación en generación sin un propósito determinado.

    Estos son hasta el día de hoy los planteamientos del neodarwinismo. Como la mezcla de los genes que ya existen en los organismos sólo puede producir combinaciones o variedades dentro del mismo género, sería necesario que las mutaciones elaboraran nuevos genes capaces de añadir otros niveles de complejidad, así como órganos mejores y diferentes. Sin embargo, tales argumentos chocan contra un serio inconveniente. La inmensa mayoría de las mutaciones conocidas en la actualidad, tanto las naturales como las provocadas por el hombre, son perjudiciales o letales para los organismos que las sufren. Si tales cambios bruscos del ADN se acumularan progresivamente en los seres vivos, lo que se produciría en vez de evolución sería regresión o degeneración.

    ¿Cómo intenta el transformismo solucionar este serio problema?

  • El Misterio de los Genes Hox

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    A pesar de todo lo que se diga, la genética siempre fue enemiga del Darwinismo en particular y de la teoría de la evolución en general. En contra de lo que pensaba Darwin, las mutaciones que observaba Mendel eran capaces de convertir un guisante liso en rugoso sin ningún tipo gradaciones intermedias. Los cambios uniformes y graduales del Darwinismo eran desmentidos por las mutaciones bruscas y repentinas de la genética.

    No obstante, fue el genetista ruso, Theodosius Dobzhansky, quien en 1937 convenció al mundo científico de que la genética y el Darwinismo podían llevarse bastante bien. Propuso que aunque el efecto de varias mutaciones podía ser mínimo, la selección natural era capaz de jugar con ellas y favorecerlas o eliminarlas a su antojo, provocando así la evolución de las especies. Tales ideas se conocen como la teoría sintética o neodarwinismo.

  • La Cascada de la Coagulación

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    El doctor Michael Behe, del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Lehigh (Pensilvania), ha sido muy atacado por los defensores del evolucionismo desde la publicación de su famoso libro La Caja Negra de Darwin, en el que defiende fundamentalmente que los sistemas biológicos complejos, hoy por hoy, no pueden ser explicados mediante medios naturalistas. ¡Se le ha llegado a decir casi de todo, menos guapo!

    Desde quienes claman contra su atrevida actitud de cuestionar la sacrosanta teoría Darwinista y lo lanzan al crematorio de las ideas creacionistas tradicionales, hasta los que ignoran totalmente los argumentos científicos que presenta en la primera parte de su obra y entran a saco contra la proposición de un diseñador inteligente, pasando por aquellos otros más honestos que reconocen las críticas e intentan responderlas, pero apenas reafirman su creencia doctrinaria en el Darwinismo sin presentar nuevas propuestas para solucionar las dudas generadas por el análisis de Behe.

    En los Estados Unidos, cuya población está absolutamente dividida ante a este tema, se le han replicado cosas como las siguientes:

  • El Origen de la Vida ¿callejón sin salida?

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    Antes de la invención del microscopio y del descubrimiento de la complejidad del micro-mundo que escapa al sentido de la vista humana, los naturalistas pensaban que ciertos animales pequeños podían aparecer de forma súbita a partir de la materia orgánica putrefacta.

    Se creía que insectos, gusanos, anguilas o ranas surgían de manera natural en el barro, mediante la transformación de la materia inorgánica en orgánica. Cuando se comprobó que esto no era así, el ámbito de la generación espontánea de la vida se fue reduciendo cada vez más.

    Louis Pasteur se dio cuenta de que si se protegían convenientemente los alimentos, éstos no eran capaces de generar microbios ni insectos, por lo que en 1862 demostró definitivamente que la generación espontánea era una quimera. No obstante, tal teoría fue asumida por los partidarios del Darwinismo, como Ernst Haeckel, para explicar el origen de las primeras células. En aquella época se creía que la célula era un simple grumo de carbono que había surgido por evolución de la materia inanimada.

  • Los Misterios del Gen

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    A mediados del siglo XX, parecía que la genética podía resolver todos los problemas planteados por la teoría de la evolución de las especies, pero después de muchos años de investigación, se ha visto que esto no ha sido así. Hay una pregunta fundamental en genética. ¿Están escritos en el genoma todos los planos del organismo? La mayoría de la gente suele creer que sí.

    Sin embargo, esto es algo absolutamente imposible. La memoria del genoma, a pesar de su gran tamaño, no alcanza ni para contener un plano detallado de las 10 elevado a 14 conexiones que hay en las sinapsis o uniones entre células nerviosas del cerebro humano.

    El genoma contiene la forma de construir muchas proteínas complejas, los tipos de ARN y el propio ADN, pero esto no es suficiente para fabricar todo un elefante o un ser humano. Además del ADN que constituye los genes del genoma, se requiere también de la ayuda que aporta la célula que ha de ser capaz de traducir toda la información que éste contiene.

    Por tanto, las interrelaciones entre la información del ADN y los estímulos químicos de la célula, deben ser sumamente importantes ya que condicionan todo el desarrollo de los seres vivos. Esto es todavía mucho más maravilloso y complejo de lo que se esperaba.

  • El dios tapa-agujeros

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    Se acusa al movimiento científico del diseño inteligente (DI) de usar explicaciones extraordinarias allí donde las simples explicaciones ordinarias funcionarían. Es decir, de recurrir al "dios tapa-agujeros" o de apelar a lo sobrenatural para explicar fenómenos que las causas naturales por sí solas podrían perfectamente esclarecer.

    Además, se dice que lo que pretende el DI en realidad es probar científicamente la existencia de Dios y que esto siempre ha hecho mucho daño a la fe, pues ha terminado en fracaso. Por tanto, lo mejor sería, según los opositores del DI, seguir siendo fieles al naturalismo metodológico que, al fin y al cabo, es el método que mejores resultados ha dado hasta ahora.

    Es evidente que los avances tecnológicos logrados por el ser humano, así como el desvelamiento de muchos misterios del mundo natural, se deben al popular método científico. Esto nadie lo pone en duda. Sin embargo, la cuestión fundamental es la siguiente: ¿Puede dicho método, basado en la concepción naturalista de que la naturaleza se ha creado a sí misma, dar respuesta a todas las preguntas?

  • Increíbles Complementos

    Antonio Cruz, Doctor en Biología

    Otro misterio de la naturaleza que resulta difícil de explicar desde el Darwinismo es el curioso fenómeno por el que dos especies tan diferentes como una planta y un insecto, por ejemplo, están tan complementadas entre sí que les resulta imposible subsistir la una sin la otra.

    Muchos de estos vegetales cuya polinización es realizada por insectos, presentan flores con colores llamativos y con formas adecuadas para atraer y facilitar la labor de sus alados visitantes. Al mismo tiempo, éstos poseen órganos sensoriales que facilitan la localización de las flores y bocas capaces de extraer el preciado néctar de la mejor manera posible.

    A tal relación simbiótica, en la que ambos organismos salen beneficiados, el Darwinismo la ha denominado coevolución y la ha interpretado como la evolución simultánea y complementaria de dos especies diferentes, causada por la presión de selección que una de dichas especies ha ejercido sobre la otra.

Pages

Theme by Danetsoft and Danang Probo Sayekti inspired by Maksimer